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“Vayan al campo.” Programa de becas Borlaug para la seguridad alimentaria mundial

August 1, 2013

Cuando le preguntaban cómo se podía llegar a ser un buen mejorador de trigo, el Dr. Norman E. Borlaug contestaba: “Mire, tiene que ir al campo. Vaya al campo otra vez, y luego vuelva al campo. Cuando las plantas de trigo empiecen a hablarle, sabrá que ya es un buen mejorador.” El Premio Nobel de la Paz, la Medalla de Oro del Congreso de los Estados Unidos, la Medalla de la Libertad, le fueron otorgados al Dr. Borlaug por salvar la vida miles de millones de personas gracias a su trabajo. El legado del Dr. Borlaug sigue dando frutos por medio del programa U.S. Borlaug Fellows in Global Food Security del Centro de Seguridad Alimentaria Mundial, en la Universidad de Purdue, que ofrece a estudiantes de posgrado la oportunidad de “ir al campo” y convertirse en científico destacados.

Patrocinado por USAID, el programa de becas Borlaug brinda a los estudiantes la oportunidad de colaborar con científicos dedicados a la agricultura en países en desarrollo. Mediante el programa se promueven los vínculos entre científicos internacionales, al tiempo que se fomenta la investigación y el desarrollo comunitario en cuestiones relacionadas con la agricultura, como producción, preservación de recursos naturales y otros. Con la idea de adquirir experiencia multidsciplinaria y multicultural, los estudiantes se benefician al poner en práctica su ciencia en el campo, en un ámbito internacional que les prepara para convertirse en miembros destacados de la comunidad científica mundial. Ariel N. Rivers, estudiante de doctorado de la Universidad de Pensilvania, y Sean M. Thompson de la Universidad Texas A&M pudieron “ir al campo” durante el ciclo 2013 en colaboración con el CIMMYT.

ArielComo parte del programa de doble título, Entomología y Agricultura Internacional y Desarrollo, de la Universidad de Pensilvania, Rivers (foto a la derecha) está a la mitad de su estancia de seis meses en la estación El Batán del CIMMYT. Al estudiar las tres prácticas de la agricultura de conservación (rotación de cultivos, movimiento mínimo del suelo y retención de rastrojo en la superficie), Rivers espera entender mejor cuáles de estas prácticas hacen que proliferen los insectos benéficos y cómo lo hacen. En grandes y suficientes cantidades, los insectos benéficos ayudan a controlar las plagas, en el ciclo de nutrientes y la aireación del suelo, todos éstos factores decisivos en la producción agrícola en los países donde los agricultores no disponen de insumos. 

ThompsonThompson (foto a la derecha) del Departmento de Edafología y Ciencias Agrícolas de la Universidad Texas A&M, trabaja con un georradar (Ground Penetrating Radar, GPR) para evaluar de manera no destructiva la biomasa de la raíz del trigo. Con esta tecnología podrían evaluarse las poblaciones de manera rápida y no destructiva, y hacer selección de caracteres que no es posible detectar por los métodos tradicionales. El objetivo principal de este trabajo es definir la capacidad del GPR para fenotipear biomasa de plantas bajo tierra, en el contexto de rendimientos altos y calidad estable del trigo cuando hay sequía. El GPR es una de los numerosas tecnologías para hacer fenotipeado de alto rendimiento que se están ensayando en el programa de fisiología de trigo del CIMMYT.

Tanto Rivers como Thompson planean trabajar en el ámbito internacional después de terminar sus estudios de doctorado. “Tuvimos la suerte de que nos dieran la gran oportunidad de aplicar nuestros conocimientos en el CIMMYT”, coincidieron los dos estudiantes. “Gracias al ejemplo del Dr. Borlaug, ahora estamos mejor preparados para llevar nuestra ciencia ‘al campo’”.

Si quieren más información del programa de becas, visiten su sitio web: Purdue Center for Global Food Security.