En Malawi la agricultura de conservación revoluciona sistemas de cultivo

February 24, 2012

Fue en 2005 cuando el CIMMYT introdujo la agricultura de conservación (AC) en las comunidades de Mwansambo y Zidyana del Distrito de Nkotakhota. Con ayuda de Total Land Care (TLC), que es un organismo no gubernamental, se eligieron únicamente seis agricultores de cada comunidad para que participaran en un nuevo proyecto. Actualmente el proyecto se concentra en “Entender el proceso de adopción y aplicación de la agricultura de conservación (AC) en el sur de África”; participan en él organismos gubernamentales de extensión, coordinadores de campo de TLC e investigadores de la Estación Experimental de Chitedze, y sus actividades son financiadas por el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA).

Desde 2005, agricultores, funcionarios de extensión e investigadores han unido esfuerzos para iniciar una revolución, al cambiar sus prácticas tradicionales de cultivo por las de la AC, una tecnología que se ha adaptado a las condiciones locales. El número de agricultores que ya practican esta tecnología en las comunidades de la región Centro de Malawi donde trabaja TLC, se ha elevado de 12 en 2005 a más de 30,000 en 2012. Este crecimiento se debe en gran parte a la creación de una red de innovación formada por diferentes actores: los investigadores que se encargaron de dar capacitación e implementar de la mejor manera la nueva tecnología en las comunidades elegidas; el sistema de trabajo en red que facilitó la interacción entre y la participación de agricultores de las comunidades elegidas; los agricultores que aumentaron el capital social con las comunidades, lo cual redundó en un creciente interés en el proyecto, dentro de sus propias comunidades y de otras aledañas. Estos magníficos resultados permitieron a TLC y otros colaboradores conseguir más recursos económicos y pusieron en contacto a los agricultores con proveedores de insumos y con instituciones crediticias con programas de préstamos blandos (tasas de interés reducido y a largo plazo) destinados a la adquisición de herbicidas y semilla mejorada. Ahora los agricultores tienen también acceso a préstamos para insumos durante la siembra y retribuyen el importe de ambos cuando cosechan. Aunque poner en contacto a los agricultores con mercados de insumos fue uno de los resultados de mayor importancia, todavía hay mucho que hacer para desarrollar también mercados donde los agricultores puedan colocar los excedentes que generan con la AC.

Del 11 al 15 de febrero de este año, científicos de la Oficina Regional del CIMMYT para el sur de África, visitaron las dos comunidades del proyecto, en la Zona Centro de Malawi, donde los agricultores hicieron un recuento de los beneficios, económicos y ecológicos, que obtienen al sembrar maíz con AC. “Gracias a la AC, mi cultivo rinde más, hago menos laboreo, gano más y me alcanza para pagar la colegiatura de mis niños; además, me queda tiempo para hornear donas y venderlas en el mercado”, dijo Nepiala Thope, de Chinguluwe. Otros agricultores están ensayando sembrar maíz con AC en rotación con otros cultivos, como maní (cacahuate), guisantes (chícharo) y algodón. Este es un gran adelanto en la agricultura de Malawi, un país en que por tradición se ha practicado el monocultivo de maíz, un sistema que favorece la aparición de plagas y enfermedades (Striga, gallina ciega, gusanos cortadores, barrenadores de tallo y grano, tizones). Se espera que la reducción de plagas y enfermedades, la intensificación sostenible de los sistemas de producción y el crecimiento de los ingresos derivados de la AC, ayuden a los agricultores de la región a mejorar su seguridad alimentaria y sus condiciones de vida, y a combatir el hambre y la desnutrición.