• Home
  • Colaboración con empresas semilleras para distribuir semilla de maíz que aprovecha mejor el fertilizante en África oriental

Colaboración con empresas semilleras para distribuir semilla de maíz que aprovecha mejor el fertilizante en África oriental

September 29, 2014

Florence Sipalla

James Gethi, especialista en sistemas de semilla del CIMMYT (izq.) y Watanga Chacha, director de Meru Agro (tercero izq-der) con personal de una escuela militar en Mbeya, Tanzania, donde la empresa produce semilla de HB513. Foto: Mosisa Worku Regasa/CIMMYT

James Gethi, especialista en sistemas de semilla del CIMMYT (izq.) y Watanga Chacha, director de Meru Agro (tercero izq-der) con personal de una escuela militar en Mbeya, Tanzania, donde la empresa produce semilla de HB513.
Foto: Mosisa Worku Regasa/CIMMYT

Las empresas semilleras son fundamentales para que los insumos mejorados lleguen a los agricultores de pequeña escala en África, que son los principales beneficiarios de la investigación agrícola. Meru Agro en Tanzania es uno de esas empresas ya que produce semilla de maíz “amable con el fertilizante”, con asistencia del proyecto Maíz mejorado para los suelos de África (IMAS). “Decimos que estas variedades son “amables con el fertilizante” porque utilizan de manera más eficiente el fertilizante que aplican los agricultores africanos”, explica el Dr. Biswanath Das, mejorador del CIMMYT. Desde 2013, Meru Agro ha estado multiplicando semilla de HB513, un híbrido tolerante a la sequía que aprovecha mejor el fertilizante. Ha producido poco más de 1,200 toneladas métricas, un volumen que planea hacer llegar a 50,000 agricultores de pequeña escala en las regiones tanzanas de altitud media para el siguiente ciclo de siembra.

Promoción
Meru Agro emplea métodos innovadores para promover sus variedades. Siembra extensas parcelas de demostración en sitios clave y ofrece “paquetes promocionales” a los agricultores durante los días demostrativos que organiza. “Hay paquetitos de 100 gramos que distribuimos por medio de los agroempresarios. Así, los agricultores pueden ensayar las variedades y compararlas con las que están sembrando”, señala Watanga Chacha, director ejecutivo de la empresa. La empresa también participa en las exposiciones agrícolas anuales de NaneNane, en agosto, en Arusha, Mbeya y Mwanza. “Cuando siembran materiales para NaneNane, lo hacen de manera escalonada para asegurarse de que los agricultores puedan ver el comportamiento de los híbridos en diferentes etapas”, precisa el Dr. Mosisa Worku Regasa, especialista en sistemas de semilla del CIMMYT.

Watanga Chacha, director de Meru Agro muestra una bolsa de semilla de HB513. Foto: Biswanath Das/CIMMYT.

Watanga Chacha, director de Meru Agro muestra una bolsa de semilla de HB513.
Foto: Biswanath Das/CIMMYT.

Meru Agro empezó a utilizar la radio para hacer promoción de sus productos. Al respecto, Chacha dice: “Usamos promocionales en la radio para llegar a los agricultores en nuestras áreas meta. Grabamos los anuncios en dialectos locales para que la audiencia los identifique”. La empresa también invierte en extensión, en capacitar a los agricultores en el uso de buenas prácticas agronómicas, y capacitación para los distribuidores de insumos agrícolas. “Todo esto ha ayudado a la expansión de nuestra red de distribución ya que los agricultores conocen las ventajas de las variedades de maíz que vendemos. La capacitación da certeza a los agricultores de que están comprando una buena variedad, ya que conocen con anticipación los resultados que obtendrán”, agrega el ejecutivo.

 

 

Rápido crecimiento

Meru Agro empezó como distribuidor en octubre de 2006; para 2009 se había convertido en un proveedor de semilla y otros insumos. “Empezamos con tres empleados; ahora tenemos 34, ocho posgraduados, cinco con diplomados y uno con maestría”, dice el empresario. “Una buena estrategia no se traduce automáticamente en buenos resultados. Tu equipo de trabajo hace la diferencia; sus habilidades técnicas y su capacidad para ejecutar una estrategia hacen la diferencia”, dice Chacha al referirse a la forma en que contribuyen sus empleados al éxito de la empresa. La producción de semilla y el fitomejoramiento que hacen organizaciones como el CIMMYT y los institutos nacionales de investigación agrícola benefician a empresas como Meru Agro. “Hemos liberado cuatro híbridos de maíz en colaboración con el CIMMYT y estamos produciendo algunas variedades de polinización libre (VPL) que liberó el programa nacional de Tanzania”, anuncia. En la cartera de productos de la compañía predomina la semilla de híbridos, en respuesta a la demanda del mercado.

“Muchos agricultores tanzanos ya están cambiando las VPL por los híbridos”. La empresa planea establecer una unidad de mejoramiento en un futuro cercano. Mientras tanto, depende de los productos derivados de las actividades fitotécnicas del CIMMYT y el instituto nacional de investigación agrícola.

Colabora con otras dependencias que participan en la distribución de semilla en Tanzania, como las Alianzas Agrícolas de Tanzania (TAP), los Servicios Promocionales de Insumos Agrícolas (FIPS) y el Programa de Insumos Agrícolas del Gobierno, para distribuir 400,000 paquetes de dos kilogramos de semilla entre agricultores de bajos recursos. “Distribuiremos la semilla entre agricultores a pequeña escala, algunos de los cuales tienen muy poca tierra: de un cuarto de acre a 3 acres”, refiere Chacha. “En Tanzania los agricultores prefieren paquetes pequeños de semilla certificada. Existe un enorme mercado que no ha sido explotado en Tanzania dado que el maíz es un cultivo alimentario básico”, destaca Chacha al explicar por qué planean expandir sus operaciones.

Una parcela de producción de semilla de HB513 en la escuela de entrenamiento militar de Mbeya. Foto: Mosisa Worku Regasa/CIMMYT

Una parcela de producción de semilla de HB513 en la escuela de entrenamiento militar de Mbeya.
Foto: Mosisa Worku Regasa/CIMMYT

“El proyecto IMAS le dio asistencia técnica y apoyo económico a Meru Agro para que produjera semilla de MERU HB513, que es tolerante a la sequía, además de que hace un uso más eficiente del nitrógeno”, reporta Das. El personal de Meru Agro ha participado en cursos de administración de semilleras coordinados por el CIMMYT y esto ha contribuido a la formación de capacidades de la empresa. Por su parte, Ragasa comenta que “la compañía ha producido grandes volúmenes de semilla certificada”.

Retos

“Hay muchos retos en el negocio de la semilla”, remarca Chacha. El directivo habla de los altos costos de la inversión en maquinaria para limpiar, seleccionar y empacar semilla. Señala también que la sequía es uno de los problemas que obstaculizan su producción ya que no emplean riego en todas las parcelas. “Lleva tiempo convencer a los agricultores”, añade Chacha al señalar que la promoción es otro reto.